jueves, 7 de marzo de 2019

Inmunoterapia antes de la cirugía para el glioblastoma recurrente.

Una investigación  sugiere que tratar a las personas que tienen glioblastoma recurrente con inmunoterapia antes de la cirugía, así como después, podría ser más eficaz

Los investigadores de UCLA encontraron que administrar un medicamento que aprovecha el sistema inmunológico del cuerpo para pacientes con cáncer cerebral tanto antes como después de la cirugía podría tratar el cáncer recurrente de manera efectiva.

El estudio, publicado en Nature Medicine, muestra que los pacientes que recibieron pembrolizumab, un inhibidor inmunitario del punto de control, antes y después de la cirugía de glioblastoma tuvieron una mejor supervivencia que aquellos que tuvieron pembrolizumab solo después de la cirugía.

Se incluyeron 35 pacientes con glioblastoma recurrente en el estudio: 16 pacientes recibieron dos dosis de pembrolizumab antes de la cirugía y continuaron recibiendo el medicamento después de la cirugía; 19 pacientes recibieron pembrolizumab solo después de la cirugía.

Las personas que recibieron el medicamento antes de la cirugía vivieron casi el doble de tiempo después de la cirugía en comparación con las personas que recibieron el medicamento solo después de la cirugía.

Las inmunoterapias, como los inhibidores del punto de control inmunitario, han demostrado ser prometedores para tratar otros tipos de cáncer y actualmente se están investigando para tratar los glioblastomas.

La inmunoterapia utiliza el sistema inmunológico del cuerpo para combatir las células cancerosas. Se enseña a las células inmunitarias a reconocer las células tumorales como "material extraño" y matarlos. Los inhibidores del punto de control son medicamentos que "quitan los frenos" del sistema inmunológico, lo que permite que las células tumorales se destruyan.

Los resultados de este estudio son prometedores y podrían tener un impacto significativo en la forma en que se tratan los glioblastomas.

sábado, 27 de octubre de 2018

Tercer cumpleaños

Hace tres años podía parecer increíble, pero el 21 de octubre de este 2018 se cumplieron tres años del día de la cirugía a cabeza abierta.

Quizás por el dolor, quizás por inconsciencia, quizás por desconocimiento, ahora que lo veo con más perspectiva, reconozco que aquellos días aunque sabía lo que estaba pasando no era totalmente consciente de la gravedad de la situación y de las posibles consecuencias que podían resultar. 


Seguimos contentos de como están saliendo las cosas, aunque todavía hay días en los que el dolor de cabeza me anula, aunque no pueda estar mucho rato delante de la pantalla del ordenador, aunque no pueda conducir largos recorridos como solía hacer, aunque por las tardes si estoy fuera de casa el día se me hace largo, puedo dar gracias y debo estar contento de como han ido estos tres años. Sigo disfrutando de lo que me gusta y con las personas que quiero así que soy muy, muy afortunado.

Para atrás ni para coger impulso!!!

domingo, 2 de septiembre de 2018

Fin del TTF

En Mayo se cumplieron los dos años usando el TTF, afeitando la cabeza casi cada día y cambiando los arrays casi cada día. Pasados estos años los médicos han creído oportuno dejar de utilizarlo pues no tienen datos de su efectividad durante más de dos años.

Por un lado te sientes sin red, parece que no estés haciendo nada por superar la enfermedad, pero por otro lado se siente uno libre, sin ataduras a una mochila, pudiendo ver nuevamente como crece el cabello, no teniendo que dar explicaciones constantemente de que es lo que llevas en la cabeza y no pasando los calores rigurosos del verano que se ven amplificados por el calor que desprenden los arrays.

Al dejar el TTF la siguiente resonancia fue a dos meses vista para tener un mejor control de lo que podría suceder, aunque según Doctor si tenía malos resultados no sería por haber dejado el aparato.
Al tener una resonancia limpia como las anteriores, se decidió hacer la reso dentro de cuatro meses, que será el periodo más largo entre prueba y prueba desde que hemos empezado esta carrera.

Se inicia pues un nuevo periodo en el largo camino contra el GBM.
TTF is OFF!!! 💪💪💪

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Y yo con estos pelos!!!

Desde Abril de 2016 llevo el TTF en la cabeza de forma continua, sólo descansando algunas horas los días que hay que cambiar los inductores o algún día completo por haber tenido fiebre por las infecciones.  Por ello pensamos que tocaban unos días de descanso, así que aprovechando cinco días de vacaciones también hice vacaciones del TTF.

Tengo que decir que en mi caso el pelo crece muy rápido, cosa que ya sabía pues tengo que cambiar los inductores cada dos días y hay personas que pueden hacerlo cada tres. Ya se vislumbran las canas que antes del rasurado no había, pues en dos años parece que el blanco se está imponiendo.

Se pueden ver las zonas donde no crece el pelo, tanto por la radiación del tratamiento, como por la cicatriz de la operación o como por la acción del TTF. Estas últimas son pequeños círculos donde el TTF ha dejado la piel como quemada. Para evitar esto último variamos la posición de los inductores para conseguir que no siempre estén en contacto con la piel en los mismos puntos, pero así y todo, parece que hay tres puntos que han quedado "churrascados".  La piel ha sufrido las consecuencias de la exposición prolongada al campo electromagnético y se aprecia como una quemadura superficial, donde la piel se ha quedado sin folículos capilares.

Las vacaciones de TTF han sido geniales pero volver a la rutina, volver a tener que llevar la mochila, volver a estar pendiente del aparato en muchas acciones cotidianas, volver a los picores de cabeza, volver a los dolores de cabeza y cansancio sin duda provocados por él y en definitiva volver a no sentirse normal no ha sido fácil. Sabía que me costaría pero creo que me está costando más de lo que me esperaba. En fin, a seguir que es lo que toca, por lo menos hasta Abril.


martes, 14 de noviembre de 2017

Segundo cumpleaños

TODAVÍA ESTOY AQUÍ!!!
He dejado un poco descuidado el blog pero ha sido por cuestiones técnicas con la app que utilizaba, no por cuestiones de salud. Esa app me era muy cómoda pero ha dejado de funcionar en el teléfono así que sólo puedo escribir desde el ordenador.

El caso es que el 21 de octubre de este 2017 cumplí mi segundo año después de la cirugía a cabeza abierta, lo que me sitúa en el 40% según la gráfica "Kaplan-Meier", que ya había puesto en otra entrada, en cuanto a probabilidad de seguir por aquí.
La estadística/probabilidad nunca ha sido lo que mejor se me ha dado de las matemáticas y ahora especialmente pues parece que el espacio que ocupaba el tumor ha afectado a mi capacidad de cálculo.

En cualquier caso, no deja de ser una gráfica exponencial generalista que espero no se cumpla del todo para mi caso. Y como la esperanza es lo último que se debe perder, como dije hace un año hay que hacer lo que se pueda por cambiar esta gráfica y disfrutar año tras año como el mejor regalo.



domingo, 28 de mayo de 2017

Craneal LOOP. Reconectando el hueso de la cabeza

Al quitar los arrays y dejar la cabeza al descubierto parece haber un imán que atrae mi mano derecha hacia la herida. Con mucha frecuencia mis dedos repasan la herida y los tres bultos que sobresalen y que sin duda son los tres implantes que sirvieron para fijar el hueso tras la cirugía.
Siempre tuve curiosidad por saber como son estos implantes plásticos, que ya en su día me comentó el cirujano. Pues bien, se trata de unos conectores plástico llamados "Craneal Loop" que no hace mucho que se utilizan y que aportaron ventajas respecto a sistemas anteriores de titanio.

En este video se puede ver una simulación sobre los tipos y como funciona. Al final las imágenes pueden ser un poco duras para personas aprehensivas.
https://youtu.be/iPTpWjB2DNo

Parece ser que tiene varias ventajas respecto lo que se utilizaba anteriormente que eran uniones de titanio. Está fabricado con PEEK (Polieteretercetona Polímero técnico termoplástico semicristalino), un tipo de polimero resitente y flexible a la vez

El fabricante enumera las siguientes ventajas:
  1. Se implanta sin necesidad de instrumental específico
  2. Al ser de plástico no afecta a la imagen de las resonancias posteriores.
  3. Gran rigidez y seguridad
  4. Adaptación 3D a la forma del craneo
  5. Tres tamaños que se pueden combinar entre ellos
  6. En caso de un segunda operación se pueden sacar con facilidad.
En definitiva imagino que se traduce en una mejor y más rápida cirugía y también recuperación postoperatoria.

En mi caso claramente llevo tres uno de cada tamaño, el de la parte posterior que sobresale más imagino que es el tamaño XL, el que se nota en la parte superior debe ser L, y el que llevo encima de la oreja debe ser el más pequeño.





viernes, 5 de mayo de 2017

De resonancia en resonancia.

La resonancia magnética con contraste, es el único método que tenemos para verificar como va mi cabeza por dentro. Se trata de comprobar en cada una de ellas que no hay recidiva, es decir que el GBM no ha crecido nuevamente.
Al principio me hacían una resonancia magnética cada dos meses, ahora después de que el oncólogo haya insistido mucho, hemos pasado a una resonancia cada tres meses. La semana de la resonancia es cuando aparecen los nervios por la incertidumbre del resultado.



El proceso no sería nada molesto si no fuese por el contraste que tienen que inyectar y la consecuente via que deben abrir cada vez. Por suerte no parezco ser alérgico al contraste (Gandolino) aunque la última vez sentí una sensación rara al notar como entraba el líquido frío primero por mi brazo y después en el pecho. Parece que este contraste puede ocasionar, a largo plazo, efectos secundarios al riñón.

Hay personas que pueden sentir claustrofobia pues debes estar en el tubo con la cabeza sujeta y con muy poco espacio vital durante casi 30 minutos. Yo, a pesar de los ruidos nada rítmicos ni relajantes, algunas veces consigo hasta hacerme una mini siesta. Siempre les pido una manta porque en la sala mantienen una temperatura baja y al estar quieto y con la ridícula bata azul de hospital hace bastante fresquito. Parece que la máquina, en mi caso de la marca Siemens, requiere esta temperatura baja para no tener sobrecalentamientos.

Los resultados se comparan siempre con la resonancia anterior para verificar que no haya cambios.
Lo importante es que siempre sigan escribiendo lo siguiente:
HALLAZGOS
No se aprecian cambios significativos respecto al examen previo.
Cambios postquirúrgicos. Craneotomía temporal derecha. Cavidad postquirúrgica en circunvolución temporal superior y media derecha. No se identifican lesiones focales en relación a esta cavidad que sugieran la presencia de una recidiva tumoral. Fino ribete de hiperintensidad en secuencia Flair que no se ha modificado respecto a los exámenes previos.
No se identifican focos captantes de nueva aparición.
Persiste un proceso expansivo intrasellar de 14 mm de diámetro máximo, sin cambios respecto al examen previo.
Estructuras de la linea media centradas.
Sistema ventricular de tamaño normal
Charnela occipito-cervical de morfología y disposición normales.

Lo importante de todo este texto que se hace inteligible para los mortales es que no hay presencia de una recidiva tumoral.
El fino ribete de hiperintensidad parece ser la cicatriz que ha dejado la radioterapia. Veremos en un futuro que consecuencias puede tener este ribete, por ahora imagino que es una de las causas de mis dolores de cabeza.